Las Hermandades por Doñana
Quizá el camino más conocido por ser el que más hermandades transitan es el Camino de Sevilla, poco a poco los caminos del aljarafe sevillano, van confluyendo hacia el Vado del Quema (Aznalcázar) pasando por Villamanrique de la Condesa para llegar por la Raya Real y Raya de los Vázquez hasta el Palacio del Rey, donde pernoctan la mayoría de ellas y continúan hacia la aldea pasando por el Puente del Ajolí (O Puente del Rey). Se estima que más de 600000 romeros, de más de 60 hermandades, atraviesan los caminos desde el aljarafe sevillano hasta la aldea almonteña. Son muchas las opciones de caminos que hay desde la margen izquierda del Guadalquivir hasta el Moralejo, y muchos los enclaves tradicionales de estos, como: San Diego, Colinas, Marlo, La Juliana, Lópaz, Hato Blanco, La Calera, El Charco del Cura, Palacio…
Casi una decena hermandades, principalmente de Huelva y Sevilla, toman el Camino de Hinojos para llegar al Ajolí. Probablemente los enclaves más conocidos sean Cabeza Rasa, el Pino de los Mil Duros, el Charco del Cura y el Moralejo.
El Camino de Sanlúcar reúne a las 12 hermandades que peregrinan desde la provincia de Cádiz, en Bajo de guía. En este punto atraviesan la desembocadura del Guadalquivir en una barcaza para entrar en el Parque Nacional de Doñana por Malandar, pasarán por el Faginao, Poblado de la Plancha, Marismillas, Cerro del Trigo, Cerro de los Ánsares, Corral de Félix, El Sopetón, Palacio de Doñana, Raya de las Perdices, Guaperal, Manecorro y Puente de la Canaliega. Desde la desembocadura, se atraviesan bosques de sabinas, lentiscos y pinos, dunas, terrenos arcillosos y arenales que hacen de éste un camino duro para los animales y los peregrinos. Para los romeros de estas hermandades, el Río Guadalquivir supone una frontera real entre el mundo ordinario y el gozo de entrar en el Santuario que supone Doñana y todo el entorno rociero.
El Camino de Moguer y Huelva transcurre por la parte occidental del Espacio Natural de Doñana y entra al Rocío por las Tinajas, los lugares más significativos de este camino son el Milanillo, la casa de las Tres Rayas, Montemayor, Pino Galés, Bodegones, Pino Gordo, las macetas, Villarejo, y el tramo final, donde todas las hermandades coinciden, desde Los Cabezudos a El Rocío, pasando por Gato y la Charca. Esta última parte discurre en paralelo al Arroyo de la Rocina por la parte Norte del mismo. Estos bosques albergan el escenario de la Leyenda de la aparición que se relata en el libro de reglas de la Hermandad de 1758:







